Arquitectura civil

Casa Prinicipal de Salazar
Con el nombre de Casa Principal de Salazar se conoce la vivienda más importante que la familia Salazar, originaria del valle de Burgos, llegaría a poseer en La Palma. La mansión fue levantada por don Ventura de Frías Salazar, maestre de campo, caballero de la Orden de Calatrava y regidor del Concejo palmero, entre 1631 y poco después de 1642. Construida a base de sillares y otros elementos labrados, su fachada, de líneas elegantes, supone, antes que nada, la asunción en La Palma de algunos de los elementos más característicos del estilo barroco: fustes helicoidales en sus dos pares de columnas, ambos frisos decorados con rosetas, balcón central con antepecho de hierro forjado y remate superior en frontón partido, donde se aloja el escudo de Salazar, en mármol, compuesto por trece estrellas de oro sobre campo de gules (o rojo). Hoy en día, la Casa Principal de Salazar es propiedad del Cabildo Insular de La Palma, que procedió a la rehabilitación del inmueble, convertido ahora en centro cultural de la isla. En sus instalaciones se celebran congresos, reuniones de trabajo y exposiciones itinerantes a lo largo de todo el año.

Calle O’Daly, n. 22 

 


Casa Cabrera
La vivienda actual es fruto de la reconstrucción que desde cimientos realizó «a todo costo y primor» Antonio Ignacio Pinto de Guisla tras un incendio que había reducido su casa a cenizas el mismo día en que la Virgen de las Nieves subía en procesión a su santuario al término de la Bajada lustral de 1770. De estructura simétrica, la fachada principal, se distribuye en dos plantas y tres calles, con paño central en cantería y original remate barroco mixtilíneo cerrado al medio con volutas. Adquirida en 1890 por el comerciante Juan Cabrera Martín, la vivienda pasó entonces a albergar su empresa mercantil, para lo cual se realizaron algunas modificaciones: desaparición del entresuelo, apertura de dos puertas laterales en la primera planta, decoración de algunas techumbres con programas mitológicos y simbolistas relativos a la Fortuna, el comercio o el transporte marítimo, etc. Entre otros elementos, en su interior, destacan los acabados de las carpinterías, la escalera y el corredor superior, así como el oratorio, con el interior de las hojas de las puertas pintadas (San Pedro, San Pablo y los escudos de Pinto de Guisla y alianzas) y presidido por la imagen de San Juan Bautista, santo onomástico de Juan Cabrera Martín, obra del escultor local José Aníbal Rodríguez Valcárcel.

Calle Pérez de Brito, n. 2 

 


Casa Massieu
Adquirida por la entidad bancaria CajaCanarias y reconstruida en su interior y fachada posterior tras el incendio sufrido en la vivienda en la noche del 5 de enero de 1990, la Casa Massieu Tello de Eslava ocupa el antiguo solar fundado en la capital palmera por el adelantado de Canarias Alonso Fernández de Lugo tras la conquista de la isla en 1493. Su fachada principal, orientada hacia la plaza de España, sí logró conservar la original factura que le dieron las obras emprendidas por el coronel Juan Massieu Fierro entre 1779 y 1785. Consta de tres plantas y tres calles verticales; su eje central, forrado de cantería, se distribuye en puerta principal, balcón de forja con puerta adintelada, cornisa y escudo nobiliario de la familia Massieu y alianzas. La fachada está rematada por tres parapetos mixtilíneos coronados por jarrones y unidos por balaustrada de madera. En la rehabilitación de la casa, pese a primar el uso bancario al que se le destinó, se respetaron, en parte, los modelos de construcción tradicionales, en especial, los de carpintería.

Plaza de España, n. 4 

 


Casa Sotomayor
Construida entre finales del siglo xvi y principios del siguiente por la familia Cortés de Estupiñán-Santa Cruz, esta vivienda fue comprada en 1625 por Pedro de Sotomayor Topete, pasando a partir de entonces a convertirse en casa principal del linaje del comprador y de su mujer Jerónima Vandale y Senft. El inmueble constituye una de las piezas más interesantes de la arquitectura doméstica situada en la arteria más comercial de Santa Cruz de La Palma. Lo primero que llama la atención en ella es su fachada, elaborada con sillares de piedra volcánica negra o molinera, que contribuyen a simular una fortaleza y, lo segundo, su balcón central, que cuenta con antepecho de forja y cubierta de teja árabe sostenida por pilares de madera. En su interior, se distribuye en zaguán, con locales comerciales a ambos lados, y patio central, alrededor del cual se articulan las estancias. Hacia la calle Virgen de la Luz, el solar queda cerrado por una cerca por puerta de acceso al jardín trasero, dispuesto de manera escalonada para salvar el desnivel.

Calle O’Daly, n. 38 

 


Real Nuevo Club Náutico
En su estado actual, la sede del Real Nuevo Club Náutico de Santa Cruz de La Palma es fruto de las obras emprendidas en 1817 por José María Fierro Santa Cruz y Brito en la casa principal de su linaje familiar. Su fachada responde al lenguaje del neoclasicismo académico: distribución en dos plantas y cinco calles verticales, simetría en los vanos y paño central de cantería rematado por un frontón triangular. Fundada en 1904 como sociedad deportiva dedicada a la caza, el tiro al pichón, la esgrima, los juegos de pelota, y las excursiones náuticas, la casa fue primero arrendada y, en 1920, adquirida por su presidente, Francisco García Mamely. El edificio ha sido testigo de la visita de Alfonso xiii a La Palma en 1906 (el primer monarca español que pisó suelo canario) y de una amplia actividad cultural desarrollada por la centenaria sociedad: exposiciones, veladas literario-musicales, teatro, conciertos, presentaciones de libros, bailes de salón y tertulias. En su interior, además de la escalera imperial, destacan su biblioteca, con impresos del siglo xviii, xix y xx, sobresaliendo los de autores canarios, la colección de publicaciones periódicas y la pinacoteca, integrada, entre otras firmas, por las de Manuel González Méndez, Bruno Brandt Pardo, Diego Crosa y Costa, Luis Fernández Casaseca, Manuel López Ruiz, Siro Manuel Lorenzo Salazar, Quico Concepción, Guido Koltscher y Marina Lorst.

Calle Pérez de Brito, n. 9 

 


Sociedad «La Investigadora»
La sociedad «La Investigadora», fundada en Santa Cruz de La Palma en 1885, tiene su sede en la antigua casona construida al final de sus días por Nicolás Massieu Salgado y su mujer Clara Margarita de Sotomayor. La mansión, que cuenta con tres fachadas, se distribuye en la principal en cinco calles verticales, dos plantas y entresuelo. Entre sus elementos decorativos, se destacan los guardapolvos de los vanos de las ventanas de la segunda planta, coronados por bustos en mármol, el escudo de Massieu-Sotomayor, alojado en el remate del paño central, y las gárgolas antropomorfas de las esquinas. Adquirida en 1931 por la sociedad cultural «La Investigadora», su interior ha sido alterado en sucesivas reformas. La entidad, conocida popularmente como Casino de Santa Cruz de La Palma, se ha distinguido por el programa de actividades lúdicas desarrolladas en sus instalaciones y por su empeño en la divulgación de la histórica de la masonería en La Palma, corriente filantrópica, simbólica y filosófica que llegaría a contar con varias logias en la isla durante los siglos XIX y XX.

Calle Pérez de Brito, 15 

 


Real Sociedad Cosmológica
En la antigua alhóndiga, pósito o casa panera de Santa Cruz de La Palma, adquirida para tal fin por el Concejo de La Palma en 1646, tiene su sede principal la Real Sociedad Cosmológica. Fundada en 1881 con el objetivo de «propagar el conocimiento de las ciencias naturales por medio de las discusiones y el estudio práctico de las mismas, por medio del establecimiento de un museo de historia natural y etnográfico», La Cosmológica, debe su nombre al título de la obra Cosmos del naturalista, geógrafo y explorador berlinés Alexander von Humboldt, publicada en Londres entre 1848 y 1858. Inspirada en los avances del positivismo y del estudio del hombre y la naturaleza, La Cosmológica ha sido una de las instituciones centenarias más relevantes de la historia científica en La Palma; en su seno se reunieron médicos, botánicos, humanistas e investigadores. Además de su primitiva colección de ciencias naturales y de sus primeros intentos por acopiar el patrimonio arqueológico del universo benahoarita, La Cosmológica ha rescatado escudos y monedas antiguas y, en sus instalaciones, se halla todavía hoy la «Biblioteca Cervantes», fundada en 1905, con ocasión del centenario de la publicación de El Quijote.

Calle Vandewalle, n. 6 

 

Casa Vandewalle

En su estado actual, la Casa Vandewalle fue construida en tiempos del capitán Gregorio Roberto de Montserrat, hijo de Jerónimo Vandeval y María Dalmao Roberto de Montserrat, en el primer tercio del siglo xvii, sobre una parte del primitivo solar del linaje Vandewalle, fundado en el siglo xvi por Luis Vandewalle el Viejo. La vivienda se distribuye a la manera portuguesa: zaguán en la entrada principal, escalera de acceso a la segunda planta a la izquierda, decorada con cerámica de Delft, lonja a la derecha y huerto trasero, entre cuya vegetación sobresalen los magníficos ejemplares de palma canaria (Phoenix canariensis) y drago (Dracaena draco). En el siglo xx, la Casa Vandewalle fue testigo de las inquietudes culturales de Jorge Lozano Vandewalle, fotógrafo y cineasta, cofundador del grupo El Taller en 1984 junto a su mujer la periodista Loló Fernández Felipe, el pintor Facundo Fierro y el diseñador Óscar Benítez, proyecto destinado a fomentar la creación y divulgación del grabado en La Palma y que atrajo la atención de artistas canarios y foráneos; así, en el tórculo de El Taller estamparon, entre otros, José Duarte, José Dámaso, José Luis Fajardo, Pedro González, Rafael Monagas, Elizabeth Friend, Domingo Vega, Rudolf Ortner o Gunter F. Piscat. En 1993, tras la desaparición de El Taller, Lozano funda la empresa Luz 15, dedicada a la realización cinematográfica y cuyo nombre alude a la ubicación urbana de la casa.

Calle Virgen de la Luz, n. 15 

 

Quinta Verde

Ideada como si de una atalaya defensiva se tratara, edificada sobre la roca, escalonada sobre la vertiente sur del barranco de Los Dolores y elevada considerablemente sobre el nivel de la avenida El Puente, la Quinta Verde es una hacienda de recreo adquirida y reconstruida en el siglo xvii por la familia Massieu, que la dedicó al cultivo de viñedos malvasía, cuyos caldos fueron tan apreciados por la comunidad europea desde el siglo xvi. La finca consta de portada almenada, signo de distinción, por la que se accede a la casa principal a través de una escalinata; la casona aparece, asimismo, cercada a ambos lados por sendas portadas. La vivienda, que sigue los modelos de la arquitectura doméstica rural, se articula a partir de un patio central, con fuente de cantería y jardín. Hacia el poniente se hallan, en los niveles del sótano, la bodega y el lagar, y, en el nivel superior, la cocina. A la vertiente este se accede a través de un alpendre o techo volado sostenido por pilares, de influencia portuguesa, que da paso a la capilla, que cuenta, a su vez, con puerta de entrada por el sur, y a la zona de las alcobas y sala principal. La techumbre de esta última conserva aún su original diseño policromado de estilo mudéjar. En 2007 fue declarada Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento.

Avenida El Puente, n. 45

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